Por si fuera poco, Scania es la cuenta más longeva de NCA. Llevamos trabajando para ellos desde los tiempos de Naranjito y, aunque en los primeros años lo habitual era adaptar sus campañas internacionales, la sede de Scania Hispania no tardó mucho en pedirnos campañas con una creatividad propia y local, pensadas específicamente para el mercado español (y portugués).
La publicidad de camiones no es como la de automóviles. Al tratarse de vehículos muy costosos y destinados al transporte de mercancías, no se anuncian en TV ni otros medios masivos, solo en publicaciones del sector. ¿Has mirado alguna vez la publicidad de una revista o una web de camioneros? Te ahorramos el esfuerzo: solo vas a ver camiones. Camiones de cerca. Camiones de lejos. Camiones brillando en un plató o circulando por carreteras desiertas… Venga fotos y fotos de camiones, entre medias de artículos sobre camiones, llenos de más fotos de camiones.
¡Basta! (pensamos). Había que diferenciarse de algún modo. Y le propusimos a Scania un camino tan potente como sus vehículos, pero mucho menos trillado: hacer anuncios de camiones… en los que no aparecieran camiones.
Bebés durmiendo, bandadas de pájaros, plastilina, peluches, perretes, ajos, camisas hawaianas… Incluso cuando mostrábamos un camión, era como pintado por Van Gogh. Porque un Scania, aunque tenga ya unos años y un kilometraje, sigue siendo un tesoro tan valioso como un cuadro. Y su fama y prestigio son tan alargados que no necesitas ver un camión.
Los anuncios de Scania brillan como luciérnagas