Embajador Brother era un programa de incentivos para distribuidores que inicialmente no había obtenido los resultados deseados. Brother quería relanzarlo y darle mayor notoriedad entre sus dealers. Para ello, nos encargó dotarlo de una identidad visual y pensar en un envío de marketing directo con un obsequio simpático.
La propuesta de NCA fue crear un logotipo de aire aristocrático y darle al envío el aspecto de una comunicación diplomática “oficial”. La elección de la tipografía, los colores y el tono eran idóneos y el envío incluía un divertido bigote adhesivo, el complemento perfecto para ser todo un Embajador.
Desde la investigación al packaging
El Programa se ha convertido en un éxito. El número de Embajadores Brother se ha duplicado, pasando de unos 200 a más de 400, y sigue plenamente vigente y en forma en la actualidad. Lo que demuestra que el marketing directo, bien hecho, sigue siendo un arma muy poderosa.